3 Cafeteras superautomáticas PHILIPS Analizadas

Cada día es más frecuente que los particulares adquieran cafeteras automáticas para poder disfrutar de un maravilloso café de máquina recién hecho en casa. Ya sea con una máquina de cápsulas o una automática con depósito de café molido, o incluso una máquina con molinillo incorporado, la posibilidad de preparar un café con espuma de leche, un capuccino como los italianos o un espresso simplemente dándole a un botón cada vez seduce a más usuarios.

Pero no todas las máquinas son iguales ni, por supuesto, cuestan lo mismo, y eso hace que haya mucho dónde escoger y muchos factores en los que fijarse para hacerlo. Pero lo primero que hay que saber es cómo y cuánto le gusta el café a cada usuario: ¿solo o con leche?, ¿uno al día o cinco? ¿una sola taza o café para toda la familia? Cada una de esas opciones va a requerir de prestaciones distintas.

Para quién guste de tomar el café solo, por ejemplo, bastará una cafetera sencilla, y la única pregunta que hay que hacerse es si se prefiere usar café del que se vende molido o disponer de un molinillo. El café sin moler es más barato y conserva sus propiedades por más tiempo, así que se puede comprar una máquina con molinillo incorporado y disfrutar del sabor y el aroma del café recién molido en cada taza. Pero si se opta por una cafetera automática con molinillo hay que tener en cuenta que no todas son iguales y que el consumo y la rapidez van a ser distintas según el tipo de molinillo que incorporen.

Para quién, por contra, tienda a tomar el café con leche en distintos tipos de preparaciones, requerirá de máquinas más complejas, con accesorios para calentar y espumar la leche, entre otros.

Asimismo, dependiendo del uso que va a tener y de los cafés que se tengan que preparar al día, habrá que elegir una máquina cuya capacidad sea mayor o menor. Una máquina pequeña con un depósito de hasta un litro puede ser perfectamente válida para una persona que haga un uso puntual de ella, mientras que para usarla a diario para varias personas hace falta una máquina con depósitos más grandes.

Y, finalmente, si la máquina va a estar en una cocina o salón de una casa, a la vista, la estética, aunque secundaria, es importante. Nadie quiere en su salón o cocina un aparato horroroso que parece sacado de un laboratorio. Hay máquinas muy bonitas, y no hace falta que sean especialmente caras para ello.

Las mejores máquinas de café automáticas de philips

PHILIPS EP2220/10

La Philips EP2220/10 es una de las cafeteras más sencillas de la gama 2200 de Philips, y sólo tiene opciones para café solo, ya sea expreso o largo. Esta gama, la 2200, es media.

Estéticamente, se trata de una máquina con una apariencia muy profesional. A simple vista recuerda a las cafeteras de losbares,muy cuadrada, con una amplia plataforma delantera para apoyar las tazas y un panel frontal en el que se encuentran los distintos botones

En lo que respecta al depósito de café, se trata de una máquina que permite usar café premolido o en grano. El depósito de café en grano es de 275 gramos, e incorpora una división interior por si se prefiere utilizar directamente café molido. En ese sentido es bastante versátil. El molinillo que trae de serie tiene muelas planas y cerámicas, que son más eficientes que las de acero inoxidable y se desgastan menos, y permite hasta 12 niveles de molienda. Aunque el usuario medio quizás no aproveche mucho esa opción, para los más cafeteros sin duda es muy interesante. Philips garantiza diez años de uso para el molinillo.

El depósito de agua es de 1.8 litros, bastante grande, e incorpora un filtro que tiene una doble función: ablanda el agua y, como consecuencia de ello, protege el circuito infusor de la calcificación. Ese circuito es fácilmente extraible para limpiarlo, pero toda ayuda es poca para alargar la vida a la máquina. En la parte delantera está el depósito de los posos del café. El hecho de que prácticamente todas las piezas se puedan extraer simplifica mucho la limpieza cotidiana de la máquina.

Desgraciadamente, este modelo no tiene una de las características más interesantes de la serie, que es el depósito Latte Go. Se trata de un depósito para la leche, con marcas que señalan la cantidad precisa para cada preparación, y que se coloca y extrae de manera similar al depósito de agua. Pero como indicábamos la 2220 es de las pocas que no lo incluye, así que quizás no es la más indicada para quién prefiera el café con leche o en combinaciones como el capuccino. No es que no puedan prepararse, ya que incluye un manga de vapor a modo de calentador y espumador, pero es menos cómodo.

Finalmente, es importante tener en cuenta que se trata de un modelo bastante pequeño, sus dimensiones son 37,1 x 24,6 x 43,3 cm, un peso de 7,6 kg, una potencia de 1500 W y un precio de unos 300 €.

PHILIPS EP5310/20

Muy parecida a la anterior (y a todas las de las gamas 1200, 2200 y 3200) la Philips EP5310/20 tiene la misma estética de máquina de hostelería, el mismo molinillo de café de muelas cerámicas y es prácticamente desmontable, lo cual facilita muchísimo la limpieza del aparato. No obstante, cuesta cerca de 550 €, precio que está justificado por una ampliación de las funciones elegibles y la personalización de las preparaciones.

De hecho, es un aparato mucho más automatizada que las gamas más bajas, hasta el punto de que la pantalla táctil es mucho más pequeña y con muchos menos “botones”. Con un par de botones se consigue acceder a la mayoría de las opciones, y hay posibilidad de guardar en la memoria las preparaciones, de tal manera que no hace falta configurar el café cada vez. Para las personas que toman mucho café y con variedad, es una opción maravillosa, porque permite obtener combinaciones perfectas y siempre iguales. No obstante, sólo guarda un único perfil, de manera que no se puede guardar preferencias de varias personas de manera simultánea.

Aunque las opciones de molido son menores que en otras cafeteras Philips, sólo 5, aumentan las opciones de intensidad y aroma, e incorpora un sellador en el depósito de grano para que éste no pierda su aroma. También ejerce un control total de la temperatura que permite que cada preparación salga a la temperatura ideal. No a todo el mundo le gusta que el café hierva, incluso hay preparaciones en las que lo adecuado es que sólo esté templado, así que poder elegir entre varios niveles de temperatura es algo fantástico. Y para garantizar que la temperatura elegida fuera perfecta, incorpora tecnología thermoblock.

Sus dimensiones son 22,1 x 34 x 43 cm, ligeramente inferiores a la gama anterior, y curiosamente tampoco incorpora el Latte Go, sólo un brazo para espumar.

PHILIPS SERIE 3000 EP3510/00  

Algo más grande (29 x 49,7 x 46,5 cm ) y algo más potente que las anteriores (1850 W), la Philips Serie 3000 EP3510/00 cuesta cerca de 450 € y, a diferencia de otras cafeteras De’longhi, incorpora un molinillo de muelas cerámicas.

Aunque permite varios ajustes de aroma, de intensidad y de nivel de molido, e incorpora el accesorio Latte Go, es una cafetera bastante sencilla, que sólo puede preparar tres tipos de bebida: expresso, latte y capuccino. No obstante, sólo el expresso puede prepararse de manera completamente automática. Incorpora un sistema clásico de espumador de leche al que llaman Pannarello, que permite crear espuma de leche de manera sencilla, pero no se puede preparar capuccino de manera automática. Para esa combinación hay que mezclar la espuma y el café manualmente. El mismo vaporizador sirve para calentar agua para infusiones.

Aunque algunas de las cafeteras de la misma gama incorporan una pantalla LCD, esta carece de ella, sólo tiene botones analógicos, ya que las opciones de personalización son muy básicas. Al menos sí es capaz de guardar las configuraciones en la memoria, pero en lo demás es bastante simple.

Una de sus características más interesantes es que hace muy poco ruido, solo 20 DB, casi imperceptible. Y otra es que aunque se trate de una cafetera de marca Philips, incorpora un sistema de Saeco que permite que la cafetera se adapte a la calidad del café con el que está trabajando para hacer que el café esté siempre perfecto. Ese sistema se activa tras unas pocas descargas de café y a partir de ese momento simplemente modifica sus parámetros de manera automática, sin tener que configurar ninguna opción extra.

Se trata, en conjunto, de una opción de gama media-baja que permite tener acceso a los tipos más sencillos de preparación. Tiene una carcasa enteramente de plástico y por desgracia hay modelos muy similares de otras marcas con precios más económicos.

Cuál es la mejor y por qué

Aunque no puede decirse que haya una cafetera mejor que la otra y la mayoría de las cafeteras Philips comparten unas características similares, hay dos factores básicos para diferenciarlas y elegir entre ellas, precio al margen:

  • La variedad de bebidas que pueden prepararse simplemente con darle a un botón, que pueden ir desde las dos (expresso y largo) de las cafeteras más sencillas, a las más de 6 preparaciones de las más complejas. Todo ello sin contar con que se pueda configurar o no la intensidad, el aroma o cualquier otro factor. Si se es una persona muy aficionada al café y a quién le gusta juguetear con la máquina, cuantas más combinaciones posibles, mejor.
  • El hecho de que el sistema de preparación de la leche esté integrado o no. Un sistema de preparación de la leche integrado permite que las bebidas con leche, o parte de ellas, estén también automatizadas, y facilitan la tarea. No obstante, hay que tener en cuenta que las que no tienen la opción automatizada siguen permitiendo calentar y espumar leche, sólo que fuera del aparato.

También se pueden valorar opciones extra, como la memorización de perfiles o la capacidad de adaptación de la máquina. Y, en última instancia, dado que algunas tienen carcasas de plástico y otras de metal, también hay que tener en cuenta la durabilidad de los distintos materiales.

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